Decrecimiento

La lógica del caracol

En el momento en el que el caracol llega a su edad adulta su concha deja de crecer…Ha alcanzado el tamaño óptimo para continuar su vida sin sobrecargas…Actualmente se plantean muchas dudas sobre nuestra continuidad en el planeta. ¿Deberíamos pensar en el Decrecimiento?.

El caracol construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra las espiras cada vez más amplias; después cesa bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión dieciséis veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal, lo sobrecargaría. Y desde entonces, cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esta ampliación de la concha, fuera de los límites fijados por su finalidad. Pasado el punto límite de la ampliación de las espiras, los problemas del sobrecrecimiento se multiplican en progresión geométrica, mientras que la capacidad biológica del caracol sólo puede, en el mejor de los casos, seguir una progresión aritmética

Ivan Illich

El Decrecimiento

El término “Decrecimiento” se refiere a una situación en la que la riqueza económica producida no aumenta sino que disminuye. Se basa en el principio de la conciencia de un mundo finito con recursos limitados y en la idea de que sólo una reducción de la producción y el consumo mundial puede garantizar el futuro de la humanidad y la preservación del planeta.

La idea del decrecimiento implica un principio de equilibrio a todos los niveles y en particular, un reajuste de las disparidades entre los países más ricos y los mas pobres, reducir nuestro ritmo de vida en el primer mundo para mejorar la calidad de vida en el tercer mundo.

“Tenemos que aprender a vivir más simplemente, para que los otros, simplemente, puedan vivir”

Mahatma Gandhi

Los orígenes de la idea

Si bien las ideas relacionadas con la preservación del medio ambiente y la explotación excesiva de los recursos naturales surgieron al final de la Segunda Guerra Mundial, fue a principios del decenio de 1970 cuando el concepto de decrecimiento despegó, en particular con la publicación del libro de Nicholas Georgescu-Roegen, The Entropy Law and the Economic Process, seguido de la labor del Club de Roma.
Posteriormente retransmitidas y completadas por muchos pensadores de todos los horizontes (economistas, ecologistas, filósofos…) estas nuevas ideas se basan en algunos principios:

  • Una gran parte de los recursos del ecosistema humano son limitados por naturaleza.
  • El agotamiento de cada recurso no renovable merma nuestras posibilidades de supervivencia a largo plazo en el planeta.
  • El crecimiento infinito (demográfico, económico…) en un mundo finito es imposible.
  • Hoy en día, aunque no hay ni de lejos un apoyo mayoritario a estos planteamientos, muchas de las ideas planteadas se apoyan en la ya indiscutible realidad de la responsabilidad humana en el calentamiento global y en otros muchos problemas globales.

Decrecimiento y Desarrollo Sostenible

En el campo de la ecología y el desarrollo sostenible, la idea de que nuestro modelo económico basado en el crecimiento está en la raíz de los problemas ambientales está cada vez más extendida. La Huella Ecológica.

Para sostener el crecimiento económico y el aumento del PIB, el sistema económico mundial se ve constantemente empujado hacia el consumo de recursos naturales, la conquista cada vez más sistemática de los ecosistemas, el uso de combustibles fósiles y productos químicos, etc.

¿Es entonces el desarrollo sostenible la respuesta para lograr un mundo más equilibrado económica, social y medioambientalmente?

Debido a estas actividades económicas y sus inevitables consecuencias sobre el medio ambiente, estamos asistiendo al calentamiento del planeta, la degradación de la biodiversidad y la contaminación atmosférica.

Al pensar en el decrecimiento, existe por lo tanto la idea de que debemos dejar de intentar producir más y más a expensas de la naturaleza, y en su lugar intentar producir menos, pero mejor y con menos recursos.

No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita

Refranero popular